En los Arribes del Duero

En los Arribes del Duero
Cerca de la Naturaleza, próximos a la amistad

jueves, 19 de junio de 2014

TODO UN PLACER

Sí, no puedo decir otra cosa. Haber sido vuestro profesor este año y para muchos también el anterior, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. He sentido en todo momento vuestra complicidad, vuestro respeto y también algunas gotitas de cariño que, en esta profesión, se agradecen como la lluvia en verano. Sé que es dura la relación entre profesor y alumno, como lo es entre inquilino y propietario o entre suegros y nueras o yernos, es ley de vida; ahora bien, entre esas dificultades, a veces surge la chispa que permite el encuentro. Durante este tiempo he sido muy feliz en la hora de clase con vosotros, sintiendo el interés que poníais en las explicaciones aunque estuvierais cansados. 
No encuentro las palabras justas para agradeceros todo lo que he aprendido de vosotros y lo que con ello he podido crecer como persona. 
Lo dicho, ha sido todo un placer y como decía el poeta: "conmigo vais, mi corazón os lleva".
Hasta siempre

domingo, 15 de junio de 2014

FINAL DEL CUENTO

- ¡Corre Nailu! Aprovecha esta playa arenosa bajo tus cascos herrados. No vuelvas la cabeza a los establos estrechos donde te mantenían tan esbelto. De verdad, no sabes la suerte que tienes de dar estos paseos al caer el día, seguro que muchos caballos como tú quisieran tener tu fortuna.

Por su cerebro centellean imágenes difusas de premios pasados, de bastonazos en el lomo para correr más aprisa... de sonrisas de niños mientras daba vueltas en el picadero. No sabía, sencillamente se había quedado sin seguridades. Le quedaban aquellos zagales que pronto también se harían mayores y acabarían marchando en busca de otros amaneceres. 

- ¿Pero no comprendes que sólo se vive una vez y que cada año que pasa podría ser el definitivo?

No, Nailu no tenía esa conciencia, era un equino, un mamífero muy humanizado y con un desarrollo cerebral bastante consolidado pero no para hilar tan fino. Sólo vivía aquí y ahora, pero  le confortaba mucho sentir esas pataditas inocentes en los costillares. Se había acabado la fusta, ya no había espacio para soportar aquellas voces malhumoradas, no estaba dispuesto a permitir que se le subieran a la chepa para que con su sudor, otros se llevaran las alabanzas.

- En cualquier caso te queda tiempo para  competir si quieres. Vuelve a intentarlo, practica en esta playa que el viento barre cada poco tiempo, ve al galope por su orilla levantando la espuma que dejan las olas al romper.

Los niños lo miraban y presentían todo aunque no podían transitar por las neuronas de Nailu. Sólo sabían que en el futuro podrían volver a jugar en este Sur, si en el camino de la escuela se lo cruzaban por las casualidades del destino.

Nos vemos si acaso y si no, siempre nos quedará el recuerdo de la primavera y sus aromas de atardecer.

viernes, 30 de mayo de 2014

Ponle un final a la historia

Dejamos a Nailu en un mar de dudas sobre su futuro. Me lo he encontrado el otro día y me ha dicho que está estupendamente, sólo hay que verlo en la foto ¡Qué vitalidad! 
Él ya sabe qué va a pasar porque aunque sólo es un equino, en su mente se ha reflejado la realidad y ha intuido el desarrollo de los acontecimientos. Nada dependía de su voluntad, tampoco el futuro, pero ya tiene la certeza de que las carreras esperarán un tiempo.
En cualquier caso, no escribiré el final hasta que acabe el curso y clausure este blog temporalmente. Por eso, me interesa que me deis alguna idea de qué hacer con las actividades de Nailu y sobre todo su relación con los niños. Espero vuestras aportaciones; en cualquier caso, si no se os ocurre nada, ya pondré yo algo, porque este tema hay que dejarlo cerrado ¿o no?

Investigando el pasado de la vida

En la Historia de la vida ha habido grupos muy diversos, algunos de los cuales han seguido su evolución hasta nuestros días. En los dibujos de la izquierda puedes encontrar diversos tipos pertenecientes a cuatro grandes grupos ¿Podrías decir a cuál corresponde cada uno? Describe uno de ellos, el que más te guste, comentando lo más relevante de su Biología.

sábado, 10 de mayo de 2014

Historia geológica

En clase iremos viendo cómo se puede sacar la historia geológica de un lugar. Para que vayáis practicando, a ver si alguno es capaz de decirme en unas cuantas frases qué sucesión de acontecimientos ha tenido lugar en el sitio que representa el corte siguiente:

Cuento hacia algún final

En algún rincón de sus circunvoluciones cerebrales, Nailu almacenaba imágenes de las carreras. Todo ese conjunto de sensaciones agridulces del pasado se había ido desvaneciendo con el paso de los meses en este Sur. A lo largo de los atardeceres, las voces inconfundibles de sus niños le fueron llenando su equina mente hasta transformarla parcialmente y generarle una especie de amnesia desconocida.
Por lo que podía oler con su largo hocico negro, no quedaba claro el nuevo lugar para instalar su cuadra; todo eran conjeturas, imprecisiones, palabras huecas y frío, sobre todo mucho frío, un frío primaveral que surgía del interior de sus tuétanos y le hacía tiritar en toda la longitud de su espinazo. Aquellos cuidadores no parecían mirarlo con el respeto de antes, incluso dejaban entrever que no le habían conocido nunca, que su imagen de galopadas al viento no había sido más que un manojo de sueños entrelazados con la fantasía. La confusión estaba llegando a límites insospechados para él, un pura sangre, un caballo al que no podían reprocharle que no se hubiera dejado la vida en aquellas carreras que también a él ya comenzaban a parecerle irreales.
Mientras la luz se adueñaba de los días, había aprendido a dejarse pellizcar detrás de sus orejotas y a recibir el heno de la mano de aquellos soñadores de pantalón corto y merienda inaplazable. También se había acostumbrado al timbre de sus vocecillas, al calor de sus caricias en los costillares donde, aunque sonaba un poco hueco, conservaba cada noche el tacto de los pies descalzos cuando lo montaban a la grupa dos o tres de ellos ¿En qué puede consistir la felicidad de un caballo?

viernes, 28 de marzo de 2014

Cuento para poner un final

Resonaban voces conocidas fuera de la cuadra. Sí, eran ellos, o al menos algunos de ellos, de los cuidadores que lo limpiaban y peinaban antes de venir junto al mar. Escuchaba palabras sin significado para su corteza cerebral, frases inconexas con un tono nervioso y apresurado. De repente acudían a su recuerdo imágenes del pasado, conversaciones parecidas y prisas incomprensibles. Aquí se había acostumbrado al ritmo de las olas y a las vocecillas de los niños ¡Era esto tan diferente de lo que conoció durante tantos años...! No le quedaba claro nada de nada; los hombres seguían hablando y él se aferraba a su celda, aquel reducido espacio en el que recibía grano y terrones de azúcar envueltos en caricias infantiles. Se había convertido en una especie de ritual: al regresar de las clases, los niños corrían a su encuentro para tocarle el hocico y susurrarle al oído. A veces se encontraba con la blancura de las tizas en su oreja, otras con el polvo de unos libros encerrados junto a los ojos, otras con el sudor de las carreras por el patio humedeciendo sus labios..., hasta en ocasiones con la confidencia de una ilusión rota expresada inocentemente. La primavera era más que una realidad a pesar de las sombras, el cielo  se desbordaba luminoso hasta bien vencida la tarde y los amaneceres frescos emanaban el perfume de un campo florido ¿Es que se lo iban a llevar para volver a las carreras?

¿Un koala en el zoológico?

Comenzamos con la Tectónica de Placas, tema nuclear de la Geología. Resulta que los koalas son mamíferos marsupiales de una ternura sólo comparable a Winnie the Pooh pero que no se encuentran en Europa ni en Norteamérica más que en los zoológicos; ¿Qué ha hecho que estos comedores de hoja de eucalipto se circunscriban al continente Australiano? Por cierto, que algunos de sus parientes están en África y en Sudamérica pero ninguno en los lugares mencionados anteriormente? ¿Cómo es posible? ¿De quién estamos hablando?

domingo, 9 de marzo de 2014

Cuento

Por una extraña razón ajena a sus pretensiones, Nailu se veía a sí mismo paseando junto a aquella playa llevando sobre sus lomos a varios niños de la casa de al lado. Al principio le pareció una experiencia un tanto extraña; nunca antes le había pasado nada parecido ¡él era una caballo de carreras, no un poni de feria!. Sin embargo, no era el primer día que lo traían a trotar por la arena con los zagales y hasta se había familiarizado con sus tiernas voces. Había por lo menos siete u ocho, en fin, no lo tenía claro porque los equinos no saben contar; sí, eran varios y se divertían turnándose para subirse encima de la chepa otrora reservada para grandes y circunspectos jockeys. ¿Era feliz así? ¿Se estaba transformando en el silencio de un tiempo que apuntaba ya claramente a la primavera?

Y llegó el momento de la Geología

Para comenzar os propongo una pequeña investigación sobre el elemento geológico que aparece en la fotografía de la izquierda. ¿De qué se trata? ¿Qué historia geológica se podría proponer?